UN ENTIERRO DE PELÍCULA EN GARÍN

A los tiros, prometen vengar la muerte de “El Anguila”

Centenares de barrabravas de Tigre coparon el cementerio de Garín para despedir los restos de Diego Gastón Acosta (26), un delincuente conocido como “El Anguila”. Según la policía, el joven se habría suicidado al quedar rodeado por la fuerza de seguridad en un hecho delictivo. Pero, sus seguidores señalan que fue "forzado" a suicidarse por lo que, frente a la tumba, juraron venganza.

Los disparos al aire -imitando a los narcos mexicanos- sellaron un juramento de venganza. Foto: EscobarNews/InfoGEI
Los disparos al aire -imitando a los narcos mexicanos- sellaron un juramento de venganza. Foto: EscobarNews/InfoGEI

Garín, 22 nov (EscobarNews/InfoGEI).-Tras la muerte de Diego Gastón Acosta (26), oriundo de la localidad de Garin, más conocido como "El Anguila", una versión fue tomando fuerza entre sus seguidores y amigos: que había sido "forzado" por la policía a suicidarse, y no que lo había hecho intencionalmente, como sostiene la fuerza.
Se trata de un conocido delincuente de la zona que se lo vincula al narcotráfico, entre otros negocios turbios, además de ser parte de la barrabrava de Tigre.
Así, a pocas horas de este hecho, sucedido el día domingo, parte de su banda participaron de su velatorio en su propia casa, donde fue tomando fuerza un juramento de venganza. En la jornada del lunes, durante su entierro, esta venganza fue jurada con disparos en el aire.
Según refiere la crónica de EscobarNews, los tiros, que ya no sorprendieron a la gente del Barrio Amat, se comenzaron a escuchar desde temprano cuando dos colectivos y medio centenar de motos acompañaron al cuerpo de El Anguila hasta el cementerio local.
Cuando el cortejo llegó al cementerio de Garin, los barrabravas de Tigre coparon el lugar haciendo flamear las banderas de ese club de fútbol y poniendo en alto su armas.
Fuentes de la necrópolis local, relataron al mencionado medio, que pretendían enterrar a El Anguila en la misma tumba de su hermano, Pablo, quien murió hace dos años atrás en un enfrentamiento armado con la policía, cuando intentaba robar un comercio ubicado en el barrio Cabot.
Sin embargo, la tumba estaba con su capacidad completa, ya que tenía los restos de su hermano, su padrastro y el padrastro de Pablo. Este hecho, desató una situación insólita: el personal del cementerio fue obligado a sacar de la fosa los huesos del padrastro de Pablo Acosta, que fueron depositados en una pequeña caja de madera, para hacerle lugar al cajón de La Anguila.
Una vez enterrados los restos, el numeroso grupo despidió a su compañero con una nueva camada de disparos al aire y ratificaron frente a la tumba su juramento de venganza contra "los cobani" por haberle dado muerte a La Anguila. (InfoGEI) Ga

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