PREMIO DEL INSTITUTO BALSEIRO

Científicos argentinos crean un mamógrafo que no comprime las mamas

Funciona con luz infrarroja lo que no sólo permite hacer el estudio con las pacientes acostadas sino que puede aplicarse en forma rutinaria sin contraindicaciones incluso en embarazadas.

Los científicos creadores del mámógrafo, premiados por el Instituto Balseiro de Bariloche. Foto Prensa CIC/InfoGEI
Los científicos creadores del mámógrafo, premiados por el Instituto Balseiro de Bariloche. Foto Prensa CIC/InfoGEI
El sistema evita que las mamas se deban comprimir. Gráfico Prensa CIC/InfoGEI
El sistema evita que las mamas se deban comprimir. Gráfico Prensa CIC/InfoGEI

La Plata, 23 Dic (InfoGEI).- Según explicaron desde la CIC,  con el mamógrafo óptico, desarrollado por un equipo de investigación de la Provincia de Buenos Aires, no se requiere compresión mecánica y puede ser utilizado de manera rutinaria incluso en embarazadas. Su proyecto acaba de recibir un prestigioso premio del Instituto Balseiro por su potencial.

Desarrollado por el Grupo de Óptica Biomédica del Centro de Investigaciones en Física e Ingeniería de la CIC, el novedoso mamógrafo utiliza luz infrarroja en lugar de Rayos X para la formación de imágenes médicas de los tejidos mamarios, lo cual lo convierte en un método complementario al tradicional que permite un uso más rutinario e intensivo por su ausencia de contraindicaciones.

Esta característica, sumada a que su aplicación no requiere comprimir las mamas, le mereció al equipo de investigadores de la CIC el segundo premio en el Concurso del Instituto Balseiro 50K. Se trata de una prestigiosa distinción que reparte 50 mil dólares entre los mejores planes de negocios desarrollados por jóvenes tecnoemprendedores de nuestro país.

“El objetivo de nuestro mamógrafo óptico no es reemplazar a la mamografía tradicional, que hasta ahora es el mejor método que hay, sino ofrecer un dispositivo que los médicos puedan aplicar en su consulta con más facilidad; una opción que además brinde soluciones en áreas que la mamografía tradicional no puede cubrir, como el seguimiento continuo en mujeres más jóvenes”, explica Juan Pomarico, uno de los responsables del proyecto.

Más allá de que al basarse en luz infrarroja puede aplicarse sin ninguna restricción (incluso en mujeres embarazadas), el mamógrafo óptico ofrece la posibilidad de reemplazar la tradicional compresión de la mama por una situación más descansada para la paciente.

“Gracias a que la luz viaja de forma difusa dentro del tejido humano es posible colectarla desde la misma cara con la que se ilumina el tejido, como retrodispersada. Eso permite que -en lugar de comprimir la mama entre dos placas como se hace en las mamografías convencionales- la paciente descanse acostada boca abajo en una mesa con una ventana trasparente desde donde se ilumina y se recibe la luz”, cuenta el investigador.

Cómo funciona el dispositivo

El estudio se realiza con la paciente acostada boca abajo en una mesa con una ventana trasparente desde donde se emite y se colecta la luz infrarroja en lugar de Rayos X, cuya aplicación está contraindicada durante el embarazo y puede resultar nociva en forma frecuente a largo plazo.

El hecho de que la luz infrarroja puede colectarse desde la misma cara en la que se emite evita tener que comprimir el tejido entre dos placas. (InfoGEI)Jd

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