“QUE VUELVA EL TREN”

Vecinos de Saldungaray y Sierra de la Ventana indignados por el cierre de Ferrobaires

Este jueves, con el cierre formal y definitivo de la empresa Ferrobaires, la historia ferroviaria de Bahía Blanca y la región, habrá escrito una de sus páginas más oscuras en toda su historia.

Este domingo hubo en la estación de Saldungaray un festival cultural para pedir el retorno del tren. Foto: Sebastián Cortés/La Nueva/InfoGEI.
Este domingo hubo en la estación de Saldungaray un festival cultural para pedir el retorno del tren. Foto: Sebastián Cortés/La Nueva/InfoGEI.

La Plata, 12 Mar (InfoGEI).-  Si bien, operativamente Ferrobaires había dejado de operar  hace casi dos años una de las principales vías que vinculan a Bahía Blanca con Plaza Constitución, la medida supone el tiro de gracia para toda posibilidad de reactivación en lo que se refiere al transporte de pasajeros por el ramal Pringles.

Según consigna La Nueva, la medida se hará sentir principalmente en las localidades de Cabildo, Saldungaray, Pringles y Laprida, pero también hay otras estaciones menores que continuarán libradas a su suerte.

En Bahía Blanca la crudeza de la situación ya se evidencia con el cierre de los talleres Maldonado, donde la mayoría de sus 70 empleados decidió optar por el retiro voluntario y el resto seguramente será despedido el jueves próximo.

Resistencia  en Saldungaray

Para Sonia Farías, de la Asociación de Turismo Comunitario de esa localidad, más allá del cierre, la lucha por la vuelta del tren de pasajeros está muy lejos de darse por perdida.

“Estos pueblos nacieron con el ferrocarril y la gente los usó mucho. En nuestra infancia crecimos usando el tren; incluso mi hijo está estudiando y viajaba siempre en tren. Es nuestra forma de transporte, porque no todos pueden pagar un pasaje de colectivo”, aseguró a La Nueva.

La lucha de la comunidad de Sierra de la Ventana comenzó hace un año y unos nueve meses, cuando se anunció el cese del servicio. En Saldungaray -reconoce- recién tomaron dimensión de lo que estaba pasando hace unas semanas, cuando se anunció que el 15 de marzo se cerraba la estación.

Indignación

“Recién en ese momento tomamos conciencia de lo que estaba pasando. Pero vamos a seguir reclamando. Esto recién empieza; somos un pueblo tranquilo y no estamos acostumbrados a las movilizaciones, pero todos pensamos igual”, afirmó.

Farías -como muchos- no considera cierta la excusa de la falta de seguridad para el cierre del ramal. “Sabemos que las vías están en condiciones, aunque hay lugares que reparar.

Hoy la gente está enojada, indignada. No entiende cuando le dicen que hay que levantar todo. Queremos creer en la vuelta del tren. Si las estaciones y las vías están, solo falta la voluntad política de reactivar todo”, explicó.

“Es decir, si trenes de carga con 60 vagones pueden pasar sin descarrilar ¿por qué va a haber problemas con una formación más chica y liviana?”, se preguntó Sonia. (InfoGEI)Jd

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