ANÁLISIS

Carlos Negri: “Sobre qué es y que no es Moco e´ Pavo”

En esta columna, el abogado y empresario, Carlos Negri, reflexiona acerca de la “mecánica de la dependencia para tratar de distinguir lo importante en el medio del griterío”, y para ello, analiza las medidas del actual gobierno sobre la liquidación de divisas por exportaciones: “es una transferencia gratuita de riqueza al exterior”, denuncia.

El decreto 1722 de Cristina en 2011 implicó para el periodo 2012/2016 el equilibrio, incluso un recupero del orden de U$S 1.700 millones. Ilustración CotizaciónDólar
El decreto 1722 de Cristina en 2011 implicó para el periodo 2012/2016 el equilibrio, incluso un recupero del orden de U$S 1.700 millones. Ilustración CotizaciónDólar
 

La Plata, 04 Dic (InfoGEI).- Negri dice que hay que ver en estos días que nos toca vivir, como “formas impúdicas de propaganda pisotean nuestras poco lucidas inteligencias; estamos bajo una catarata de hechos que en verdad son importantes y conmocionantes, hechos que no son moco e´pavo”.

Por ejemplo el terrorismo ligth de la “doctrina Irurzum” según la cual primero los  metemos presos y después conversamos (a ver si se asustan y cuentan todo), aunque no sé si no arriesgamos demasiado, el resultado de las elecciones que consolida al Gobierno que se agranda y te quiere llevar por delante,  el desgraciado fallecimiento de este pibe Maldonado que parece que se resbaló en el rio, Boudou, Baez, López por dos, De Vido y el silencio de los diputados, la confirmación de que Cristina asesinó a Nisman, los proyectos de reforma fiscal, previsional y laboral y las hediondas ambigüedades de algunos sindicalistas alcanzados también por el terror efecto de la “doctrina” que refleja en el espejo al Pata Medina y al Caballo Suarez.

Todo bien, todo legal

Ni Aranguren ni Caputo tienen nada que explicar por los Paradise Papers, así como ni Arribas ni Calcaterra tienen nada que explicar por Odebrecht, y Macri personalmente explica que ese asunto del Correo Argentino volverá a “fojas cero” pero que pagar allí ni pensarlo. Ilustrativo hasta el realismo mágico es el chiste en circulación que concluye que si López en vez de andar revoleando los 9 palos verdes en los bolsos los hubiera depositado afuera, podría haber hecho como Gianfranco Macri, que revoleó 36 en el blanqueo y chau. 

No hay caso, es como dice Jorge Asis: la corrupción en serio no es para la gente berreta, y como si fuera poco un submarino perdido y los inasibles pero sangrientos malones de mapuches, y siguen los noticieros que te dejan sin aliento, no, no es moco de pavo.

Práctica terapéutica

Yo quiero hoy, lo necesito porque el médico me recetó que escriba no menos de un panfleto por mes, traer un asunto que por poco pasa desapercibido.

Creo que Hernández Arregui señalaba que el ciudadano común, sumido en las angustias de su vida real, tiene frente a sí solo a las cosas, no está preparado, no se lo educa ni entrena para advertir las relaciones entre las cosas, que es donde se advierte el marco verdadero del mundo del que no podemos escapar.

El 2 de noviembre algunos diarios publicaron en páginas interiores que el Gobierno había derogado la obligación de liquidar las divisas de exportación en el Banco Central, sin explicar demasiado. La Nación y Clarín señalaron que no había que preocuparse porque a pesar de la decisión, el dólar, en vez de subir, ese día bajó.

Esto tampoco es moco de pavo

Una sintética historia de esta materia podríamos iniciarla en 1946 cuando se nacionalizó el Banco Central y se creó dentro de su estructura el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) que estatizó el comercio exterior, lo que luego fue ratificado en el artículo 40 de la Constitución de 1949. El IAPI fue liquidado a partir de 1955 por la Revolución Libertadora.

En 1964 el gobierno radical del Presidente Illia estableció la mecánica que obligaba el ingreso al país del “contravalor en divisas de la exportación de productos nacionales”. En 1973/76 las leyes 20.557, 20.520 y 20.523, regularon inversiones extranjeras, depósitos bancarios y entidades financieras profundizando esa obligación, legislación que fue derogada por la Dictadura Militar que, sin embargo, mantuvo la mecánica del Decreto de 1964.

Esa obligación fue dejada de lado por Menem en 1991 pero fue restablecida parcialmente cuando todo se prendió fuego en 2001, el sistema se mantuvo pero excluía totalmente a las grandes mineras, y a las petroleras en forma limitada (ya que debían liquidar solo 30% de la divisas). En 2011 Cristina volvió al régimen de 1964, eliminando los privilegios de mineras y petroleras.

Desde mediados de 2016 el Gobierno de Macri  modificó el plazo de liquidación, que de 30 días pasó primero a 5 años, y luego a 10 años desde enero de 2017 .

El fundamento expreso de esta decisión del Gobierno es que lo decidido “resulta necesario” para “mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas, flexibilizar las condiciones de financiamiento y mejorar la previsibilidad financiera”.

De que estamos hablando

Cuando se trata de comercio internacional entre naciones libres, así como de comercio entre particulares, se trata de vender y/o comprar bienes y servicios, así de simple, y cuando se vende, como en el caso de las exportaciones, una parte, la vendedora, entrega los bienes que vende y la otra, la compradora, paga los bienes que compra. Si se trata de exportar bienes producidos en/por  la Argentina, quien compre, esté donde esté, deberá traer a la Argentina el valor de lo comprado.

Parece una verdad de Perogrullo, pero es que si no es así no hay “exportación” ni “comercio internacional”, lo que hay es una transferencia de riqueza al exterior, una transferencia gratuita.

Para tener una idea de que se trata quizás sirva el siguiente cuadro sobre la base de los datos del Indec (Exportaciones por grandes rubros 1980/2016), y del Banco Central (Mercado Unico y Libre de Cambios - MULC, Gerencia de Estadísticas de Exterior y Cambios, serie mensual, cobro de exportaciones de bienes), datos que cualquiera puede corroborar en las páginas de ambas instituciones, los números son millones de dólares.

Juramentos en falso

Se trata aquí solo de los  números “en blanco”, que surgen de las metódicas falsedades de las declaraciones juradas de quienes “exportan” (las denominadas DJVE), que son pálido reflejo de la realidad económica, por arriba y por abajo existen maniobras fabulosas de elusión por subfacturación de lo que se va, y sobrefacturación de lo que ingresa, recordemos que el 55% del valor de lo “exportado” queda en paraísos fiscales según Alberto Abad, jefe de la AFIP, sin embargo estos datos, aun así, reflejan en forma parcial y deformada, como las sombras en la cueva de la metáfora de Platón, cual es el impacto de la política sobre liquidación de las divisas.

Como ese resultado que se vé es un licuado del cobro de las exportaciones por bienes, que incluye cobros anticipados, financiaciones y prefinanciaciones locales y del exterior, recién en un par de años se podrá verificar el resultado neto de la decisión del gobierno, pero de la serie podemos verificar que con el sistema de libre disponibilidad parcial se dejaron de cobrar 30 mil millones de dólares entre 2003 y 2011, y que la decisión de Cristina en 2011 implicó para el periodo 2012/2016 el equilibrio, incluso un recupero del orden de 1.700 millones de dólares.

La postergación de la obligación de ingresar las divisas a 5 y luego a 10 años ya era un disparate porque eso en la Argentina es el largo plazo, y así lo que se concreta es una donación a favor de quien sea pero de verdadero y cierto perjuicio para la Argentina. Reitero, parece hasta tonto y es de pésimo gusto llamar “exportación” a lo que no lo es, y encima pretender que esta disparatada liberalidad puede ser beneficiosa para el País.

En estos términos no había ninguna “necesidad”, se trata solo de un berretín dogmático/ideológico, que quizás sirva ante los fundamentalistas del FMI, la OMC, la OCDE y la mar en coche, y es cierto que esa política mejora la competitividad del “exportador”, pero empeora simétricamente la de la Argentina.

¿Quienes se beneficiarán?:

Las mineras Barric Gold, Xtrata, Glencore, y compañía, el sector agropecuario con Cargill a la cabeza, Bunge, Dreyfus, ADM/Toepfer, la china Cofco (sola y asociada con Noble), Pan American Energy en petróleo y gas, las automotrices donde lidera Volkswagen, 25 empresas de las cuales solo 2 son nominalmente argentinas y que “exportan” mas del 60% del total, y así siguen los nombres, todas, pero todas todas, gozan además de subsidios directos e indirectos por miles de millones de dólares al año.

Así, subsidiados hasta las verijas, se llevan los bienes y servicios y no traen el precio, aquí solo quedarán los costos de extracción/producción (Y solo las

automotrices aportan algo de valor agregado, lo demás son comodities agropecuarias, mineras y petroleras), así se van bienes y recursos no renovables y la renta a cambio de nada: esto es la dependencia en los hechos, y no una teoría económica.(InfoGEI)Jd

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