SALTA

La Justicia le ordenó a un sanatorio implementar capacitaciones para prevenir la violencia obstetricia

Fue tras la denuncia que realizó una mujer, quien aseguró que en el momento de dar a luz no la asistieron como corresponde ni a ella ni a su bebé. El hecho se produjo en septiembre de 2016, en un centro de salud de la capital salteña.

Se trata de un fallo inédito en el país. Foto: El Tribuno/InfoGEI.
Se trata de un fallo inédito en el país. Foto: El Tribuno/InfoGEI.

La Plata, 30 Oct (InfoGEI).-Se trata de un fallo inédito en el país: personal de un sanatorio privado deberá cumplir una serie de medidas para prevenir la violencia obstétrica por orden de la Justicia, luego de que una madre denunciara que no la asistieron como corresponde ni a ella ni a su bebé y que ella sufrió un desgarro.

De acuerdo a lo publicado por El Tribuno, la paciente tuvo a su hija el 16 de septiembre de 2016. Según relató, cursaba la semana 39 de embarazo y ese día fue a un control con su ginecólogo en el sanatorio.

El médico le dijo que el parto sería "en el transcurso de la semana" y, sin pedir su consentimiento ni informarla, le realizó un tacto que le provocó un desprendimiento de membrana.

Tras el control, el ginecólogo le indicó a la paciente que volviera a su casa, pero antes de llegar la mujer rompió bolsa y tuvo que regresar con su marido al centro asistencial. Al llegar al hospital privado, la acostaron en una camilla y un enfermero le pidió desvestirse. Ella quería cambiar de posición porque no estaba cómoda para pujar, pero no la ayudaron.

La cabeza de la bebé ya estaba por salir y no había ningún médico con ella, por lo que su esposo salió a buscar a algún profesional. Antes de que la niña naciera llegó un médico para recibirla, pero el padre no pudo estar presente en ese momento para contener a la mujer.

Entre otras cuestiones, la mujer denunció que registraron mal el nombre y el horario de nacimiento de su hija. Por otro lado, su ginecólogo trató de justificar la atención que había recibido diciéndole que "el personal de la guardia no está acostumbrado a estas situaciones".

Ante la denuncia que radicó la mujer, desde el sanatorio respondieron que la asistencia fue la adecuada y que no se puede cumplir con un parto respetado "cuando es precipitado". También, desde el centro de salud detallaron que el proceso se desarrolló en pocos minutos, y aseguraron que la mujer y su hija no corrieron riesgos.

A su vez, desde el sanatorio afirmaron que el ginecólogo tardó 10 minutos en llegar al sanatorio desde que le avisaron que la mujer estaba en trabajo de parto. Además manifestaron que la paciente no entró por el sector de emergencias, lo que hubiera facilitado una atención más ágil.
En su fallo, la jueza de Violencia Familiar y de Género de primera nominación, Noemí Valdez, dispuso una serie de medidas preventivas de cumplimiento obligatorio por parte de los agentes de salud involucrados en el caso.

Valdez ordenó a los directivos de la clínica "capacitar a todo su personal para el efectivo y concreto cumplimiento" de las leyes que sancionan la violencia de género y la violencia obstétrica. También estableció que deberán pedir orientación al Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta.

El sanatorio deberá presentar a la Justicia en un plazo de diez días "un programa de planeamiento y abordaje para la prevención de casos de violencia de género y específicamente de violencia obstétrica; en el supuesto que el mismo contare con alguno, se acompañe un informe detallado de su efectiva aplicación".

La magistrada también requirió al Ministerio de Salud Pública informar en un plazo de tres meses qué acciones se implementan para prevenir estos casos y promover capacitaciones en el ámbito público y privado.

Por otro lado, en su resolución, la jueza instó a los directivos de la obra social de la denunciante "al estricto cumplimiento por parte de sus prestadores de la ley provincial 7.888, requiriéndose que informe en el plazo de tres meses las estrategias efectuadas".

“Una modalidad de violencia de género establecida por distintas normas a mencionar es la violencia obstétrica, contemplada en nuestro ordenamiento jurídico en la ley nacional 26.485 de protección integral de violencia en contra de las mujeres, en la ley 25.929 de parto respetado que ampara y protege a la mujer en estado de preparto, parto, posparto, y también la ley 26.529 de derechos del paciente", remarcó la jueza.

Con respecto a la ley provincial 7.888, en su artículo tres afirma: "Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal". (InfoGEI) Ad

 

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