CATAMARCA

El doloroso mensaje de una mamá que pide que se esclarezca la muerte de su hija de 22 años

Romina falleció el 1 de diciembre último, tras una serie de intervenciones en dos centros de salud de Tinogasta. La familia no tiene información sobre los resultados de la autopsia, la carátula y avances de la causa. "Nos preguntamos si ocultan algo", enfatizan.

El Sanatorio San Roque donde falleció Romina. Foto Gentileza Familiares de la Víctima
El Sanatorio San Roque donde falleció Romina. Foto Gentileza Familiares de la Víctima

La Plata, 11 Oct (InfoGEI).- “Por favor, ayúdenme a difundir”, comienza diciendo el mensaje de la catamarqueña Amanda Araya, quien desde hace 10 meses reclama saber porqué murió su hija de 22 años, Romina Oviedo, tras una serie de intervenciones en dos centros de salud de Tinogasta.

Todo inició el 3 de noviembre de 2016, cuando la joven fue mordida por un perro de gran porte y debió ser atendida de urgencia en el hospital local. Según su relato, allí le realizaron puntos y le colocaron un catéter por la profundidad de la herida. Además, le indicaron dos curaciones diarias y la toma de un antibiótico y un antiflamatorio.

Durante las siguientes semanas, Romina fue atendida por distintos profesionales del nosocomio. Así fue cómo un médico advirtió que no tenía la vacuna antitetánica y se la prescribió, una semana después del episodio. Más adelante, otro le indicó la extracción del catéter y el abandono de la medicación. Debía regresar a los cinco días siguientes para sacarse los puntos, pero acudió antes por los intensos dolores que empezó a sentir.

Un personal de guardia que la atendió en ese momento “le dice que no debería haber cortado la medicación aun estando con los puntos y una herida sin cicatrizar porque él veía inflamación. Luego regresa a control, la ve mejor a su herida, le extrae los puntos y continúa con el tratamiento”, precisa la crónica escrita por Amanda.

Este último doctor, le ordena un análisis para descartar una infección. “El 1° de diciembre 2016, a horas 7:40, iba camino hacia el laboratorio cuando mi hija siente un dolor en el pecho. Nos acercamos al sanatorio San Roque, que era el más cercano”, continúa la nota de la catamarqueña, y resalta que tras ingresar la joven se desvanece en sus brazos.

“Se demoran en atendernos. (El médico) nos pregunta si tenemos Obra Social y yo le contesto que no y que hiciera algo y que después hablaríamos sobre eso. Me responde que va a ver qué hacía porque desconocía lo que le estaba pasando. En ningún momento hizo nada por llamar a algún colega, a un cardiólogo”, recordó la mamá de la joven.

Lo que sigue es la descripción de un momento desesperante: Romina “continuó siendo atendida en el piso, el médico solo le controlaba los latidos. Contaba con una sola enfermera que daba un aspecto de no haberse encontrado jamás con una urgencia ya que demoró en canalizarla, llamaba por teléfono para preguntar si contaban con oxígeno, pero en ningún momento se lo colocaron. Hasta que ella termina de fallecer de la peor manera, y el médico se retira sin darnos explicación”.

En este marco de dolor, la familia decide practicarle una autopsia porque “no entendíamos que le provocó la muerte”, expresó su mamá. Por tanto, se retiró su cuerpo del Velatorio para llevarlo a la morgue del Hospital Zonal Tinogasta. Allí, se les informa que habría que esperar a los peritos que provenían de la ciudad de Catamarca, quienes iban a llegar a primera hora de la tarde, pero luego acusaron un “inconveniente” y finalmente se envió otra comisión que arribó cerca de la trasnoche.

“Al llegar los peritos no se nos informa que iban a practicarle la autopsia, desconocemos quién la autoriza porque en ese momento nos dirigimos a un estudio de abogados para que nos asesoren”, mencionó Amanda. Y señaló que al advertir la situación, acudió al Fiscal Interino de la Quinta Circunscripción Judicial, Luis Jorge Del Valle, quien no los dejó ingresar argumentando que todo estaba controlado.

 

“Al terminar la autopsia ingresa mi hermana para cambiarla y se encuentra con parte del corazón en un frasco que supuestamente se lo llevaban como parte de sus órganos para estudiarlos. Hasta este momento no tenemos información de nada, ni de la carátula de la causa. Los familiares nos preguntamos ¿Por qué se llevaron los órganos si el informe nos decía que estaba todo bien? ¿U ocultan algo?”, así finaliza la nota de Amanda, quien pide que se replique por todos los medios posibles para poder saber qué le pasó a su hija Romina y si hay responsables de su muerte. (InfoGEI) Ga

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