MAR DEL PLATA

Confirman procesamiento de un hombre que compró una niña para concretar un matrimonio forzoso

Le pagó 200 mil pesos al padre, quien también fue detenido y procesado por el delito de trata de personas. El Fiscal sostuvo que se trató de la compra venta de una persona y desestimó que pueda encuadrarse en la tradición de la comunidad zíngara del pago de la dote.

Confirman los procesamientos de los hombres involucrados en el caso de trata de personas. Foto MPF/InfoGEI
Confirman los procesamientos de los hombres involucrados en el caso de trata de personas. Foto MPF/InfoGEI

La Plata, 02 Jul (InfoGEI).-  “Estamos frente a la compraventa de una persona”, sostuvo en audiencia el fiscal ante la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, Daniel Adler. Y así fue como lo interpretó el tribunal, que confirmó el procesamiento de un hombre de 74 años que había pagado 200 mil pesos al padre de una niña de la comunidad zíngara, de 16 años, quien también quedó detenido, luego de dar con su paradero días atrás.

Según el sitio del Ministerio Público Fiscal, la causa se inició -con intervención de la Fiscalía Federal N° 2, a cargo de Nicolás Czizik-, cuando la madre de la niña formalizó una denuncia por la maniobra que había realizado su ex pareja y padre de la menor de edad: acordó vender a su hija, quien había cursado hasta tercer grado y presentaría un retraso madurativo, por 200 mil pesos, y para ello la retiró de un instituto de menores donde fue alojada por las agresiones sufridas en su núcleo familiar, sin el permiso de su mamá.

Una rápida investigación de la Justicia Federal permitió la liberación de la niña, tres días después de haber sido vendida. La niña había sido contactada por el comprador, de 74 años, a través de Facebook, quien le propuso venir a Mar del Plata –dado que ella se encontraba internada en un hogar de menores en Santa Rosa, La Pampa-, bajo la promesa de un bienestar económico si se casara con él. Finalmente, el pasado 14 de marzo, el padre de la niña la pasó a buscar por el hogar y la llevó a la vivienda del comprador, situada en avenida Juan B. Justo al 4800 de la ciudad balnearia. Luego de recibir el pago, se marchó. En el lugar, su hija fue sometida a la realización de tareas domésticas, además de las “obligaciones sexuales”. En una de sus declaraciones la joven víctima señaló que desde que se había constituido como esposa debía usar pañuelo en la cabeza, atender a su marido, planchar, cocinar y demás tareas del hogar.

El juez Santiago Inchausti, quien dictó el procesamiento del hombre de 74 años, reparó en una modificación del discurso de la niña, entre que tuvo el contacto con las profesionales que la asistieron luego del allanamiento, y sus dichos cuando declaró en el sistema de Cámara Gesell. “Se pueden observar marcadores de un aleccionamiento a partir de violencia moral y temor que le ha sido impuesto para tratar de mejorar la situación procesal de los imputados”. Y al analizar las declaraciones de la menor, reparó en la situación de vulnerabilidad atravesada: se dan, dijo, en un contexto de carencias económicas y sociales, costumbres religiosas y culturales impuestas, nula inserción laboral, bajo nivel de escolaridad, edad, género y estado físico y mental. (InfoGEI)Jd

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