INCIDENTE CON FINAL FELIZ

Un hombre permaneció 16 horas perdido en la laguna Mar Chiquita

Se trata de un bioquímico oriundo de San Francisco, Córdoba, de 60 años, al que "se lo tragó" el espejo de agua mientras hacía kitesurf. Tras un emocionante rescate, se recupera de un cuadro de hipotermia y deshidratación y relata lo que afortunadamente solo fue una “mala pasada”.

Eduardo se recupera en una Clínica de San Francisco. Foto La Voz de San Justo / InfoGEI
Eduardo se recupera en una Clínica de San Francisco. Foto La Voz de San Justo / InfoGEI

La Plata, 13 Jun (InfoGEI).- Eduardo Bonzano protagonizó en las últimas horas un emocionante rescate, tras permanecer desaparecido durante 16 horas en la laguna Mar Chiquita, en Córdoba, cuando hacía kitesurf, deporte del que ya es un experimentado.

El hombre de 60 años y bioquímico de profesión, dialogó con el diario La Voz de San Justo, mientras se recupera del cuadro de hipotermia y deshidratación que le produjo el incidente.

En una habitación de la Clínica de Especialidades Médicas "Enrique J. Carrá", contó que en un momento sintió que el espejo de agua "se lo tragó". Sucedió luego de adentrarse en la laguna a bordo de su kite, tabla con la que se practica la disciplina acuática, e intentó volver al lugar de partida. “Hubo como un torbellino en el agua, intenté salir pero había perdido la orientación, ya no veía la camioneta roja a pesar de que Carlos (su compañero) me hacía señas desde la costa", relató al matutino local.

"Comenzó a oscurecer, entonces, siguiendo el manual de procedimiento del kitesurf, busqué tierra firme. Cuando intenté arrimarme a la costa, me topo con un monte inundado, lo cual es un gran peligro, porque podés quedar atrapado entre las ramas. Entré, pero no podía acercarme a la costa. Estuve allí como tres horas, flotando, hasta que pude hacer pie en tierra y volteé el kite", continuó el deportista y añadió que desplegó el kite, empezó a caminar hacia el este, hasta la medianoche.

Ese fue el momento de mayor supervivencia para el profesional. "El traje de neoprene, los guantes, las botas, el chaleco y el gorro me mantuvieron a salvo del frío, además de la vela del kite con la que me envolví, o sea que fue mi refugio durante toda la noche”, recordó al respecto y mencionó además: “busqué un lugar abierto para descansar, porque eso te permite visualizar una agresión”.

Apenas hubo luz del día, el cordobés empezó a caminar la zona y extendió la vela sobre el agua, para que puedan rastrearlo. El rescate era cuestión de horas.

“Alrededor de las 9.30, me localizó el avión en el que viajaban Adrián Walker (intendente de Miramar) y el comisario Marcos Derfler, del Gers. El pulgar de este último fue el mejor dedo que vi en mi vida”, dijo a La Voz.

Tras contar su periplo que tuvo un final feliz, agradeció a ese "batallón" de gente que se preocupó por él y lo buscó denodadamente hasta hallarlo sano y salvo, en la costa sureste de la laguna, entre La Paquita y Brinkmann. (InfoGEI) Ga

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