PANORAMA ECONÓMICO

¿Qué tan cerca o lejos estamos del 2001?

Ya comienzan a conocerse estudios que dan cuenta de riesgos similares a los que dieron lugar a la crisis del año 2001. Al mismo tiempo algunos analistas advierten que el déficit fiscal actual es el tercero más alto de la historia nacional siendo solo superado por los de los años 1975 y 1989. En esta columna el economista Juan Latrichano, vinculado a la Confederación General de la Industria (CGI RA), advierte sobre algunas similitudes de las variables macroeconómicas actuales con las de 2001.

Juan Latrichano, vinculado a la CGI, advierte sobre algunas similitudes de las variables económicas actuales con las de 2001. Foto de archivo/InfoGEI
Juan Latrichano, vinculado a la CGI, advierte sobre algunas similitudes de las variables económicas actuales con las de 2001. Foto de archivo/InfoGEI

La Plata, 14 May (Por Juan Latrichano para InfoGEI).- Paradójicamente en esos años se produjeron sendas crisis. Al respecto debemos destacar que el pronóstico para este año en curso da cuenta de un posible incremento del déficit fiscal.

Complementariamente se advierte de manera insistente acerca de un atraso cambiario. Esto forma parte de un pensamiento bastante generalizado. Encima la tendencia parece indicar un agravamiento de este problema.

Frente a estos comentarios es lícito analizar si estamos cerca de recaer en una crisis similar a la del año 2001?

Desde el punto de vista del nivel de endeudamiento debemos decir que el riesgo es bajo. Está prácticamente comprobado que las crisis severas tienen orígenes en endeudamientos del 100 por ciento o más.  La tasa actual representativa de la deuda respecto del PBI ronda el 55 por ciento. Por lo tanto desde el punto de vista cuantitativo debemos descartar la hipotesis de crisis. Ahora bien, desde el punto de vista cualitativo debemos decir que la estrategia actual, consistente en el endeudamiento en dólares, se emparenta con la política noventista.  Aqui si vemos un riesgo cierto. El mismo podría aparecer ante una interrupción de la provisión de fondos externos. En ese caso deberíamos apelar a una  devaluación desordenada para intentar conseguir dólares comerciales provenientes de nuestras exportaciones,  en reemplazo de los dólares financieros. Ello para poder honrar los vencimientos de deuda en moneda extranjera  que se vayan produciendo.

Desde luego una devaluación produciría un aumento de la tasa de endeudamiento debido al ajuste de la deuda por mayor tipo de cambio.

Reforzando la idea de la posibilidad devaluatoria debemos decir que el tipo de cambio real luce atrasado y en descenso permanente. En efecto el promedio del índice del tipo de cambio multilateral real calculado por el BCRA, para los primeros meses del presente año, muestra un nivel bajo con respecto al promedio de dicho índice para el período 2003 /2015 y si bien es mayor que el promedio del año 2001 su tendencia apunta a igualarlo. Cabe apuntar que el presidente del BCRA parece haber tomado nota de este problema.

En efecto, la política planteada con relación al crecimiento de reservas luce alineada con el propósito de superar el atraso cambiario. De todos modos la posibilidad de éxito parece limitada por la estrategia de endeudamiento externo. Ello debido a que el mismo maximiza la oferta deprimiendo el tipo de cambio nominal.

Finalmente el riesgo planteado con relación al tamaño del déficit debemos descartarlo. En el año 2001 el porcentaje del déficit fiscal con relación al PBI era un tercio respecto al del año pasado. Sin embargo no ocurrió nada. Ello porque el tamaño del déficit importa en tanto y cuanto el tamaño del endeudamiento sea significativo. (InfoGEI)Jd

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